Palabras de María de Jesús Patricio Martínez en Chablekal, Yucatán. 20 de diciembre 2017


Hermanos, hermanas, compañeros, compañeras y medios que nos acompañan, gracias para que sea posible que se escuchen estas voces de este territorio.
Ya los concejales, concejalas me antecedieron en la palabra y les hacían saber que esta propuesta es una propuesta diferente a la que estamos acostumbrados   que nos presentan los partidos. Es una propuesta diferente, es una propuesta en la que no aspiramos el poder, queremos crear el poder de abajo, el poder que por años se les ha arrebatado a nuestros pueblos; en este poder que está estructurado de diferente manera, donde están excluidos todos los que estamos abajo. Por eso pensamos que es diferente esta propuesta y por eso decimos que no es electoral, porque no pensamos que esto es nada más de aquí al 2018, pensamos que es para después del 2018. 
Entonces nuestra propuesta surge de estos pueblos indígenas que han caminado por mas de 20 años en el Congreso Nacional Indígena, un espacio que se creó, que se pensó y que se juntaron esas voces y dijeron que si teníamos los mismos problemas y que éramos de diferentes regiones, y que éramos de diferentes pueblos, y que teníamos cada quien nuestras propias formas de organizarnos, que no era bueno estar separados; que era bueno encontrar un camino donde juntos reflexionáramos, juntos pensáramos cómo organizarnos para protegernos ante tanto despojo. 
Y ahora que cumplimos esos 20 años, otra vez volvimos a reflexionar, otra vez se volvió a pensar y se vio que la situación del país estaba peor, que la situación de nuestros pueblos indígenas estaba peor porque había mucho despojo de nuestras tierras. Muchos proyectos que, en lugar de venir a beneficiar, venían a perjudicar a nuestras comunidades; venían a despojarnos de esas riquezas y aunque había intentos organizativos, lo que encontraban nuestros pueblos era represión, muerte, encarcelamiento, desaparecidos. Entonces dijimos: pues no es bueno lo que hemos caminado, no ha servido de mucho, tenemos que pensar otra forma. Tenemos que pensar de qué manera hacemos visibles todos estos problemas que están pasando nuestros pueblos, todos estos problemas que se están generando por esos proyectos capitalistas que en lugar de fortalecer, vienen a envenenar nuestras tierras, a contaminar nuestras aguas, a destruir nuestros bosques, a robarnos esas riquezas que se tienen en nuestros territorios. 
Por eso se pensó que era importante dar un paso mas allá de los acostumbrados, de tener sólo los congresos y sacar una simple declaración o un pronunciamiento. Se dijo: vamos a participar en este proceso, pero vamos a participar con un Concejo Indígena de Gobierno, un Concejo Indígena de Gobierno que estaría representado por diferentes hermanos indígenas de varios pueblos, de los pueblos de México, los que han caminado en el Congreso Nacional Indígena. Y entonces se conforma pues el Concejo Indígena de Gobierno, donde participan hombres y mujeres. Entonces se dice: en esta conformación del Concejo Indígena de Gobierno tenemos que participar hombres y mujeres, porque no pueden solamente participar hombres; tenemos que participar también las mujeres para que realmente esta reconstrucción de este México desde abajo tenga esa fortaleza, tenga ese caminar de todos, esa presencia de todos que es muy importante. 
Entonces por eso nuestra propuesta es diferente a los partidos, es diferente a lo que se tiene diseñado. ¿Por qué no pensar en algo diferente? ¿Por qué no pensar en algo a la inversa, donde el pueblo sea el que mande y el gobierno sea el que obedezca? Pero solamente esto va a ser posible a medida que vayamos organizándonos en nuestras comunidades, en nuestros barrios, en nuestras colonias, en nuestras regiones, en todo el país, por eso nuestra lucha no es de aquí nada más al 2018, es mucho más allá. 
Tenemos que reconstruirnos, reconstituir nuestros pueblos. Yo he escuchado pues aquí, escuchado pues, dicen que la tierra la están vendiendo; y decían por ahí en una región donde pasábamos “vendemos la tierra y nos dan dinero, pero no vamos a comer ese dinero, vamos a comer lo que produce la tierra y la tierra es la que nos va a dar vida”. Es la tierra la que nos protege y es la tierra la que nos abraza cuando morimos, y si nos despojamos de la tierra, pues esta faltando lo principal para nuestra existencia. 
Entonces quiero decirles a los jóvenes que ahí está nuestro trabajo, tenemos que hacer entender a nuestros padres que si nos despojamos de esa tierra, nos estamos despojando de la vida porque es algo que nos va a dar vida para después. Y la tierra, el día que se termine nos vamos a acabar junto con ella, por eso es muy importante que en este caminar que vamos dando se escuchen las diferentes formas de lucha que tienen en todos los lugares, en todos los pueblos, en todas las comunidades, y los habitantes ven con tristeza que estos proyectos que vienen de fuera, megaproyectos, lo que han traído es destrucción de esa tierra, es contaminación. 
¿Entonces qué vamos a hacer? Es reforzar nuestras estructuras organizativas desde nuestras comunidades, ésa es la propuesta, que tenemos que reconstruirnos desde cada lugar donde estamos las comunidades indígenas, desde comunidad, en los barrios, colonias, ciudades, tenemos que pensar cómo se va a reconstruir las diferentes formas de vida que se tienen ahí como trabajadores, como estudiantes, como mujeres, de todos pues. Tenemos que reconstruir este país que se está resquebrajando. 
Tenemos que pensar juntos cómo vamos a hacer para fortalecernos en nuestras regiones, cada quien a sus modos, sus tiempos, sus formas que vayan diseñando en cada lugar. No traemos algo ya diseñado y decirles “miren, así va a ser”; cada región lo va a hacer a sus formas, porque conocen más su región ustedes, saben aquí cómo ha sido su forma de vida. Entonces la palabra que estamos llevando a los lugares, que es la palabra que nos han mandatado los pueblos llevar, es que estamos pensando que si no nos organizamos nosotros desde los lugares donde estamos para defendernos, nadie más lo va a hacer. 
Y está visto que desde arriba no va a venir ese cambio, no va a venir de arriba, se tiene que generar de abajo. Esa estructura se tiene que organizar, consolidar desde abajo y tiene que ir quedando, y tenemos que ir caminando y llevando a nuestros niños, a nuestros jóvenes, mujeres, hombres, todos juntos caminando en esta reconstrucción. Por eso decimos “nosotros no traemos a regalarles nada porque nuestra propuesta es diferente, mas bien traemos trabajo”, y esa es la invitación, una invitación a que reconstruyamos este país que lo ha destruido este sistema capitalista, y que dentro de esas ruinas saquemos esas fuerzas y esas esperanzas y esas rebeldías para reconstruir algo nuevo en beneficio de los que vienen atrás. ¿Y quién nos va a dar la fuerza? La tierra, todo lo que tenemos a nuestro alrededor. 
Decían por ahí en una comunidad, que a los pueblos indígenas nos han cortado esas ramas, esos troncos; entonces la invitación es a hacer retoñar esos troncos, hacer crecer esas ramas y que crezcan fuertes y que den flor y que den fruto. ¿Y cuál va a ser esa flor y esos frutos? La misma que nosotros vayamos generando desde la misma organización a la que estamos invitando los pueblos. Es la única esperanza, hermanos, no va a haber otra, y no la esperemos de arriba, de los que están en el poder. 
Por eso pensamos que no queremos llegar arriba porque es un sistema capitalista que es lo que está moviendo, que ellos ya saben a quien van a poner, ellos ya saben cuál es el que sigue. Solamente nos usan y se acuerdan de nosotros cada 6 años, y pasa el tiempo y alguien decía “quedamos igual”, y yo digo que quedamos peor pues, porque son ellos los que se están enriqueciendo, son ellos los que están modificando todas estas leyes a sus modos para ellos asegurar ese despojo. ¿y que nos queda a los pueblos? Organizarnos.
Organizarnos para que ya no se sigan acabando nuestras comunidades, ya no nos sigan imponiendo desde fuera formas diferentes a las que tenemos. Hay que reforzar las que tenemos, hay que ponernos a platicar cómo le vamos a hacer para sobrevivir, y lo han demostrado los pueblos, ahí están presentes los pueblos. Si nos dicen que no estamos, que no somos indígenas, hay que demostrar que sí. Hay que consolidar esa lengua, esa forma de organización, ese vestido, todas esas formas de vida que tenemos en nuestras comunidades. Y en la ciudad hay que consolidar esa organización para juntos defendernos, juntos ponernos de acuerdo cómo vamos a consolidar ese México de abajo y solamente organizados es como vamos a estar para después, porque no pensamos que esto es nada más al 2018, sino después del 2018, es como tenemos que salir fuertes, es como tenemos que organizarnos. 
Entonces, hermanos, por eso nuestra propuesta es una propuesta de abajo, es una propuesta a la inversa, porque es de abajo donde va surgir ese poder. Entonces, de mi parte les agradezco que escuchen nuestra palabra, se las dejamos en su corazón, ustedes sabrán, ustedes nos dirán si tenemos la razón, y si así es, los invitamos a caminar juntos desde el lugar donde están. 

Gracias hermanos.

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