Palabras de María de Jesús Patricio Martínez, en Oxolotán, Tabasco. 15 de diciembre de 2017


Nosotros hemos venido recorriendo los diferentes estados de este país, ya recorrimos una gran parte y por donde hemos pasado hemos escuchado los diferentes dolores de nuestros hermanos de las comunidades por las cuales hemos caminado.
Hemos escuchado que ellos y ellas están sufriendo en sus tierras, están sufriendo en sus comunidades, que están siendo despojados de esas riquezas que tienen en sus comunidades, en sus tierras, que les están imponiendo proyectos que ellos no están de acuerdo porque son proyectos que vienen contaminando las tierras, contaminando las aguas, destruyendo los árboles, destruyendo la organización que tienen ellos mismos y ellas. Hemos escuchado que están sufriendo también porque hay muchos muertos, muchos desaparecidos y varios encarcelados que defienden sus comunidades y lo que encuentran es la cárcel. 
Por eso nuestro caminar en las diferentes comunidades es para llevarles la voz y escucharles también en cada lugar, en cada comunidad donde vamos llegando, escuchar también sus problemas que tienen en sus comunidades, porque esos problemas son los que están acabando pues a nuestras comunidades. Y nosotros lo que dijimos desde el principio, lo que queremos es la vida, la vida para nuestras comunidades, la vida para los habitantes, la vida para el agua, los cerros, los árboles, todo eso que es lo que nos da vida a nosotros, entonces, porque queremos seguir viviendo, creemos que tenemos que organizarnos desde abajo, desde nuestras familias, desde nuestros barrios, desde nuestras colonias, desde nuestra comunidad. Tenemos que organizarnos, para juntos defendernos, juntos defender nuestras tierras, juntos defender nuestros bosques, nuestras aguas, porque el día que desparezca eso que tenemos a nuestro alrededor, vamos a desaparecer junto con ellos. 
¿Cómo le vamos a hacer? Tenemos que darnos la mano, hermanos, tenemos que confiar entre nosotros, tenemos que recobrar esa organización desde la familia, esa organización desde los barrios, desde las colonias, desde nuestras comunidades y juntos construir algo fuerte desde abajo. Decía un compañero concejal que habló antes, así como las plantitas que nacen, que primero es la semilla y luego va creciendo y luego va dando fruto, así tenemos que crear algo que surja desde abajo, porque nadie más va a venir a resolver nuestros problemas, tenemos que hacerlo nosotros y solamente lo podemos hacer organizándonos, preparándonos para lo que viene. 
Entonces por eso nuestra palabra es una palabra que nos han encomendado nuestras comunidades que han caminado por más de veinte años en el Congreso Nacional Indígena, un espacio donde han venido platicando, donde han venido pensando, donde han venido analizando cómo se organizan y cómo se unen para defenderse las mismas comunidades. Entonces esa es nuestra palabra, pensamos que solamente los que hemos sufrido, los pobres de abajo, son los que vamos a salvar al país, pero organizados. 
A veces nos han dividido los diferentes partidos y entre familias estamos peleados, porque somos de un color, de otro y de otro y eso debilita nuestras comunidades, lo que hemos visto es que tenemos que retomar nuestra organización propia de la comunidad, así como nuestros abuelos se organizaban y defendían la tierra, no había partidos. 
Entonces es una invitación, hermanos y hermanas de esta comunidad, a que tenemos que organizarnos, tenemos que construir algo nuevo desde abajo, tenemos que pensar en los que vienen atrás, los niños. ¿Qué les vamos a dejar de nuestras comunidades? 
Entonces por eso no les traemos regalos, porque lo que traemos es la palabra que nos han encomendado, que tenemos que organizarnos si es que queremos seguir conservando nuestro país, si queremos seguir conservando nuestras tierras, nuestras plantas, nuestros árboles, nuestros ríos, que son lo que le dan vida a nuestra comunidad; y eso se tiene que construir desde abajo, solamente organizados vamos a poder caminar hacia delante, quede quien quede, lo importante es que tenemos que organizarnos, tenemos que pensar más allá del 2018, tenemos que pensar en que ya es tiempo de que los pueblos indígenas demostremos que nosotros sí queremos seguir viviendo y queremos seguir conservando lo que nos han heredado nuestros abuelos, que es la tierra, los árboles, las plantas, las aguas, pero unas aguas que no estén contaminadas, unos territorios que no estén destruidos, que no traigan destrucción a nuestras comunidades. 
Queremos seguir viviendo y queremos conservar esta vida para los que vienen atrás. Entonces por eso nuestra palabra es eso, un llamado a que tenemos que organizarnos, no queda de otra, tenemos que empezar a construir algo nuevo desde abajo, juntos, hombres y mujeres. Las mujeres también tienen que participar en este proceso de reconstrucción de nuestras comunidades, de nuestras regiones, de nuestro país. Tenemos que participar, juntos hombres y mujeres para que esto sirva y esté fuerte para lo que viene. 
Entonces pues, es un llamado nuestra palabra a que tenemos que unirnos, juntos pueblos indígenas con hermanos de la ciudad, porque también ellos están sufriendo, también ellos están siendo encarcelados, también están siendo desaparecidos. Entonces esto está golpeando a todos y a todas, no solamente a los pueblos indígenas. Entonces nos toca juntarnos y reconstruir algo nuevo desde abajo, algo sólido para los que vienen atrás. Entonces esa es pues nuestra palabra, ese es nuestro mensaje para ustedes, hermanos de esta comunidad. 

Muchas gracias por los que están aquí. 

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