Palabras de Marichuy en El Carmen, Kalakmul, Campeche. 18 de diciembre de 2017


Buenas tardes hermanos y hermanas de esta comunidad, y escucho que son varias comunidades que están aquí presentes.
Gracias por recibirnos, gracias por permitirnos estar un rato aquí en su comunidad. A nombre del Concejo Indígena de Gobierno pues, les agradecemos. 
Y también pues les traemos la palabra, la palabra que nos han mandatado, traerles la palabra que hemos llevado a diferentes comunidades indígenas de México. Y les quiero comentar que así como ustedes ahorita dijeron los problemas que están sufriendo en esta comunidad, que el problema principal es de la tierra, es del agua, esos problemas también los hemos escuchado en otras comunidades donde hemos caminado. 
Nos han platicado las personas grandes de las comunidades y dicen “es que ya no es como era antes”, ya nuestras comunidades nos las están acabando, ya nuestras comunidades nos están imponiendo otros proyectos que lo que hemos visto es que nos han venido a matar, nos han venido a contaminar, nos han venido a destrozar nuestros árboles, nos han venido a destrozar nuestras tierras, que en algunos lugares hay centros ceremoniales que son sagrados para las comunidades, y que las han venido a dividir. ¿Por qué? Por que han trazado carreteras para poder transitar los que tienen el dinero, llevar sus productos, pero en las comunidades sólo dejan contaminación, destrozos. Entonces lo que escucho aquí se une a toda esta serie de problemas que hemos escuchado en este caminar que hemos dado. Y les queremos decir, hermanos indígenas, hermanos de aquí, compañeros, compañeras, que precisamente por eso fue la propuesta de participar en este proceso electoral 2018, no para irnos a sentar allá arriba, porque esa silla que está ahí es una silla maliciada, es una silla que solamente la ambicionan lo que quieren destruir a este México, solamente la ambicionan los que quieren apoderarse de eso que tenemos a nuestro alrededor, que son los árboles, que son las tierras, las aguas, las riquezas que tenemos. Eso es lo que quieren. Por eso se la pelean, no para servir al pueblo, no para ir a visitar a las comunidades, sí las van y las visitan sólo cuando ocupan ellos de ustedes, pero cuando ya están ahí ¿han venido? ¿Les traen lo que ustedes le piden? ¿Les han resuelto sus problemas agrarios? Eso es lo que tenemos allá arriba. ¿Quieren ustedes que estemos allá igual que ellos? 
Hay que hacer la organización de abajo, hermanos. 
Lo que hemos pensado los pueblos indígenas que hemos caminado en el Congreso Nacional Indígena, es que tenemos que organizarnos desde abajo. ¿Cómo lo vamos a hacer? Las mismas comunidades saben cómo hacerlo. Saben que son pueblos indígenas, que tienen una lengua, un vestido, una forma propia de organizarse, cómo cultivar la tierra, cómo hacer crecer el frijol, el maíz, y no sé, todos los productos que se cultivan en la tierra. La tierra nos da de comer y no nos pide dinero. Nosotros si le echamos ganas y cultivamos la tierra, nos va a dar de comer. ¿Qué hace falta? Cuidar a esa tierra que nos da de comer, cuidarla porque esa tierra es sagrada, para nosotros es sagrada, para los de arriba que tiene el dinero y el poder es una mercancía, una tierra que se puede vender y se puede despedazar para robarle todas sus riqueza. Para nosotros no, para nosotros es la tierra que nos da comida, nos da cobija, y cuando nos morimos nos abraza, nos recibe. 
Entonces por eso los pueblos que hemos caminado en el Congreso Nacional Indígena hemos visto cómo han destrozado nuestras comunidades, cómo se están robando sus riquezas; y por eso cada vez las leyes que están haciendo desde arriba las están haciendo para favorecer a los que tienen el dinero y  tienen el poder allá, para ellos, no para nosotros, no están pensadas para nosotros. Y en lugar de resolver los problemas agrarios, hacen que nos peleemos entre nosotros. En lugar de dar más seguridad para proteger, ponen más ejército, más policías, todos los mandos que tienen. Pero nosotros tenemos que ser más hábiles que ellos, hermanos, y por eso estamos llamando a que tenemos que organizarnos, a que tenemos que consolidar nuestras formas organizativas desde nuestra comunidad. Tenemos nuestros representantes, hay que apoyarlos, que son de la comunidad, no los que vienen y nos imponen, que son de los partidos. Hay veces, lo partidos lo que han hecho, más bien, siempre lo han hecho es dividirnos a nosotros, pelearnos entre familias, hay veces en que estamos peleados por que somos de un color, de otro, y de otro, y olvidamos lo más importante que es la organización propia que nos enseñaron nuestros abuelos.
Ahora los que tienen el dinero y el capital son como los conquistadores que vinieron, cuando vinieron a invadir nuestros pueblos indígenas, que traían regalando espejitos y para el indígena era algo novedoso, pero era una manera de engañarlos para llevarse las riquezas de México. Hubo muchos muertos, muchos murieron. ¿Entonces ahora esas ayudas qué son? ¿Esos engaños qué son? Todo lo que nos  traen a dar, que son programas de gobierno, que solamente vienen  a engañarnos, para que nosotros les rindamos y digamos “¡ay, pues es bueno el gobierno!”, y nos ponemos a veces a pelear por lo que nos traen. También las ayudas que nos traen cuando vienen a visitarnos los partidos, son ayudas que dan pero son de nosotros, de lo que pagamos. Decían los concejales “si vamos y compramos unos zapatos, ya estamos dejando ahí un poco para que nos traigan dádivas en las campañas, y es nuestro dinero, es lo que nos quitan”. 
Entonces, hermanos, por eso los pueblos indígenas dijimos que ya no estábamos de acuerdo, que no queremos que nos sigan usando, queremos que nuestra voz se escuche, queremos que se resuelvan nuestros problemas agrarios, nuestros problemas del agua. 
Todos los problemas que tenemos en nuestras comunidades, la mayoría son generados desde fuera, desde la gente que tiene el dinero, desde la gente que está pensando cómo robarse nuestras riquezas. Por eso les conviene que haya pleitos, y entonces ya nos meten la policía, nos meten el ejército, nos meten la marina, y por eso hay muchos que están encarcelados, otros que están muertos y otros que están desaparecidos porque han luchado. 
Entonces, por eso nuestra propuesta, más que llegar al poder y convertirnos como ellos, es que el pueblo se empodere desde abajo, que seamos como esas plantitas que van creciendo, que nacen y van creciendo poco a poco y luego llegan a florecer y a dar frutos. Los pueblos indígenas tenemos que hacer eso. Tenemos que levantar la cara y de frente decir que sí podemos hacer las cosas, que sí podemos organizarnos en nuestros pueblos y retomar la palabra de nuestros ancianos, que es la voz de la experiencia, sobre todo para los jóvenes, por que hay veces los jóvenes estudian, se preparan y se van y ya no regresan, y ya se convierten allá junto con el poder, y son los que están también dañando a las comunidades.
¿Entonces qué es lo que nos toca? Construir algo nuevo desde abajo. ¿Y cómo va a ser? Pensar juntos como comunidad, platicar como comunidad qué es lo que le da vida a una comunidad, cómo lo vamos a fortalecer, cómo nos vamos a apoyar entre todos para que nuestra comunidad ya no siga siendo pisoteada, ya no siga siendo despojada, que vivamos en paz. Pero solamente nosotros lo podemos hacer, solamente nosotros lo podemos lograr si logramos unirnos y ponernos de acuerdo. 
Entonces por eso nuestras propuesta decimos que es la por la vida, por que queremos seguir viviendo y queremos que vivan los demás, y pensamos que el día que la tierra se acabe pues nos vamos a acabar junto con ella. Entonces por eso es nuestra propuesta, que tenemos que organizarnos, tenemos que hacernos fuertes como comunidad, como región, a nivel nacional, todos juntos, defendiendo nuestras tierras, defendiendo nuestras aguas, defendiendo nuestras plantas, defendiendo nuestra propia forma de organizarnos, y los que están en el poder nos tienen que respetar si logramos una fuerte organización desde abajo. Porque nosotros somos lo que habitamos esta tierra al principio, y nos la están arrebatando, se la están llevando, la están vendiendo y todo lo de la tierra, por eso nosotros les estorbamos.
Entonces, hermanos, ésta es nuestra propuesta pues, es la palabra que les traemos, es la que queremos dejar en su corazón para que la analicen, la piensen, y caminemos juntos en esta construcción. Y también tienen que participar las mujeres, tienen que caminar también en esa construcción para que esté fuerte desde abajo. Juntos, si logramos organizarnos desde abajo, un México diferente va a ser. Y en este caminar no solamente van a ir los pueblos indígenas, ya decían las concejalas, también van nuestros hermanos que están en la ciudad. Y es una invitación que vamos haciendo por donde vamos caminando, de que juntos tenemos que construir algo nuevo, que ya no estemos esperanzados que de arriba nos van a venir a solucionar todo. Tenemos que organizarnos y nosotros mismos irlo exigiendo, irlo construyendo, ir consolidando esa organización desde nuestras comunidades.
Entonces hermanos, esa es nuestra palabra, ese es nuestro mensaje y los invitamos a caminar juntos, desde sus comunidades, desde su región, como hombres y mujeres, niños, jóvenes, ancianos, todos juntos. Y entonces sí habremos triunfado para después. Por eso nuestra lucha es para después del 2018, no es para ahorita. Va a costar trabajo, pero si ya empezamos, es cuestión de no dejar, de no pararnos, de continuar para dejarles a los que vienen atrás un México diferente.

Gracias, hermanos de estas comunidades.

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