Palabras de Marichuy en Tzibaltche, Campeche. 22 de diciembre de 2017


Hermanos y hermanas, no se sientan mal, los pocos que están son los que están y de lo poco sale lo grande, ese poco que van a ser como ese fermento. 
Bueno, ya las y el concejal comentaban por qué estamos aquí, por qué andamos recorriendo las diferentes comunidades de México, por qué andamos platicando, por qué andamos llevando la voz, y también lo que estamos escuchando en cada lugar donde llegamos. 
Nos gusta que la gente platique, nos gusta que la gente nos diga cómo se siente, cómo son las cosas en su lugar dónde están, si todo lo que está pasando les gusta, si todo lo que tienen, donde viven, está bien. Y entonces lo que nos platican y nos dicen es que las comunidades están sufriendo, están teniendo unos proyectos impuestos desde arriba, o megaproyectos, o hidroeléctricas, o gaseoductos; todos los proyectos que vienen de fuera y son grandes y están destruyendo la tierra, es lo que nos han platicado.
Están contaminando el agua, están acabando los árboles, están destruyendo nuestras familias, nuestros jóvenes se están distrayendo y se están yendo por otros lados; se están avergonzando que son indígenas y que tienen una raíz que es la que les heredaron sus abuelos, y al rato van y estudian, y se prepara, y hasta se ponen en contra de sus familias. Y eso es lo que está doliendo en las comunidades. 
Todos esos programas que traen los diferentes partidos y que solamente los ven cada seis años, vienen y por esos apoyos que traen se pelean entre mismas familias, se dividen, y entonces por eso pensamos que los partidos no van a resolver la situación de nuestras comunidades. No va a venir de arriba el cambio real de nuestras comunidades. No va a venir de arriba toda la solución de nuestros problemas, porque arriba, los que llegan, buscan el poder, les gusta y allá arriba luego se alían con los poderosos, con los que tienen el dinero, con los que tienen el capital, con los que no les interesa que existan las comunidades indígenas, ni los habitantes de este México. Por que estamos viendo por todos lados todo este sufrimiento que está pasando, y lo hemos vivido, lo hemos constatado al ir caminando y platicando con nuestros hermanos. 
En las ciudades también están sufriendo: están desapareciendo muchos, están asesinando mujeres, están asesinado por parejo, están encarcelando a los que se rebelan y dicen “¡aquí no vas a pasar! ¡aquí nosotros decidimos hacer esto”; y ¿qué pasa? Los encarcelan, los reprimen, los desaparecen.
Todo ese dolor, hermanos, está pasando en México, está pasando en nuestras comunidades, y se va a poner peor. Se va poner peor después del 2018 y por eso los pueblos indígenas hemos dicho “nosotros ya no estamos dispuestos a seguir poniendo más muertos, a seguir teniendo más desaparecidos”.
Nosotros queremos que haya vida para todos. Queremos seguir conservando nuestras comunidades, queremos seguir conservando nuestras formas propias de organizarnos, nuestras formas de cultivar la tierra, nuestras formas de organizarnos, nuestras formas de convivir, la educación que nos dieron nuestros abuelos queremos conservarla, por que entonces no había tanto que hay ahora con los jóvenes, que luego ya se sienten superior a los padres, o ya no obedecen a nuestros abuelos. 
Entonces todo eso es parte de una destrucción, y es algo que está sucediendo y que se va a poner peor. Entonces todo esto que pasa es porque hay intereses arriba, que se acuerdan y que es algo que están diseñando para que nuestras comunidades desaparezcan, para que los mexicanos estemos dependiendo de ellos, de los que están allá arriba; para que seamos como esos robots, que nada más le den órdenes y obedezca, no que pensemos.
Entonces por eso los pueblos indígenas dijimos: vamos a hacer algo, pero no solamente para los pueblos indígenas, si no que vamos a hacer por todo México, porque todo México está sufriendo; están sufriendo los estudiantes, los obreros, los campesinos, las amas de casa, los trabajadores del campo y la ciudad, los doctores, los arquitectos, todos, ya no se sabe si salen de su casa y si van a regresar con bien. Muchos obreros se van a trabajar, a veces tiene dos o tres trabajos por que no alcanza para mantener a la familia, y luego los gastos de las escuelas que son cada vez más altos, ¿y qué están formando en las escuelas? Jóvenes que ya no piensan, que ya no son críticos, son jóvenes que ya na’ más los quieren hacer, como decimos allá en nuestra región, como los maíces híbridos, transgénicos, que sean todo igualitos y que se vayan por donde les digan. 
Entonces, hermanos, por eso pensamos nosotros que tenemos que construir algo nuevo desde abajo, solamente así vamos a lograr un cambio verdadero, no lo esperemos de arriba, o si quieren voten ustedes por quien quieran pero organícense abajo. Es lo que hemos venido platicando pues, porque hemos dejado que otros decidan en nuestras tierras, hemos dejado que otros decidan en nuestro México.
Entonces, si no participamos en este proceso de reconstrucción desde abajo, no nos quejemos, pero si queremos que haya un México diferente, todos tenemos esta obligación y esta responsabilidad de construir desde abajo lo que vemos que está mal. Si está mal la cuestión educativa, vamos a empezar desde nuestra comunidad; si está mal la cuestión de salud, vamos a empezar desde nuestra comunidad, y todo, todo irlo revisando, irlo viendo. Entonces, si se construye de una comunidad, y luego se construye en la comunidad vecina, y ya se juntan, y son más fuertes, se van a lograr grandes cosas, hermanos. 
Por eso nosotros creemos que no les traemos nada. Estamos en contra de lo que vienen y les dan: que bolsas, que paraguas, que despensas, no sé, todo lo que vienen y les regalan para que con eso tengan un montón de gente, porque quieren que les den. Nosotros no les traemos, al contrario, les venimos a pedir, organícense, luchemos juntos, recuperemos estos espacios que son nuestros, no los dejemos solos.
México se está resquebrajando, ocupa de nosotros, ocupa de todos sus hijos. Tenemos que hacer retemblar esta tierra desde los centros. ¿Cuáles son los centros? Los lugares donde estamos, donde trabajamos, donde estudiamos, donde nos desarrollamos, ahí están, y tenemos que fortalecer esa organización desde ahí, si queremos seguir viviendo.
Por eso nuestra lucha va más allá del 2018, no es electorera. Nuestra participación no es electoral, es organizativa. Y esa organización tiene que surgir desde abajo, como las plantas que vemos por ahí, que surgen desde la tierra, porque la tierra es la que nos da vida, la tierra es la que nos alimenta, y si la cuidamos vamos a tener vida, y si no, nos vamos a acabar junto con ella.

Gracias hermanos de esta comunidad.

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